Descubrimiento: Momia con cáncer de mama. (27 marzo 2015)

Cráneiade una momia egipcia
Cráneiade una momia egipcia

Son los restos más antiguos con cáncer de mama que se tienen documentados, del año 2200 a C; los anteriores son de 600 años más tarde.

Se ha encontrado en la necrópolis de Qubbet el-Hawa, Asuan, en una tumba descubierta en el siglo XIX y que ha sido excavada en numerosas ocasiones aunque estos restos, encontrados por el equipo del dr. Alejandro Jiménez de la Universidad de Jaén “son completamente novedosos, se encuentran en un notable estado de conservación y han sido investigados por primera vez”.

El esqueleto es de una mujer de entre 30 y 40 años que medía 1,62, que estuvo momificada, que además tuvo osteoporosis y que estuvo mucho tiempo inmovilizada.

Miguel Botella, director del Laboratorio de Antropología de la Universidad de Granada, la cual participa en estas excavaciones junto con la de Jaén, dice que la mujer “tiene lesiones desde el cráneo hasta el dedo gordo del pie aunque es cierto que son un poco más numerosas desde la pelvis hacia arriba”; “para tener lesiones así la siembra de células metastásicas no es de un día. La enorme descalcificación detectada y la osteoporosis que sufría, característica en personas con poca actividad física, indica que debió permanecer inmóvil durante mucho tiempo”.

“Las lesiones podrían ser idénticas a las de una paciente actual de cáncer de mama aunque ahora los tratamientos paliativos evitan que se alcance ese nivel”.

Además añade “los restos nos enseñan además a una sociedad con un alto nivel cultural que cuida de personas que se hallan absolutamente inválidas; que las trata durante su enfermedad; las entierra, y momifica”.

Miguel Botella ha explicado en rueda de prensa que el análisis de los restos hallados “demuestra que los habitantes del antiguo Egipto vivían mucho peor de lo que nos podrían indicar sus grandes monumentos” que padecían numerosas enfermedades infecciosas y hay señales de malnutrición por lo que había una elevada mortalidad infantil.

Se han encontrado momias en esta necrópolis con muchas enfermedades infecciosas, como la brucelosis o fiebre de Malta, además de tumores, enfermedades degenerativas (artrosis) y anquilosis de miembros, tumores, marcas de violencia, etc.